GRACIAS AL SER SUPREMO
Nacemos llorando, enfrentando la vida
con puños cerrados y el alma encendida
sin saber que viene, sin saber que haremos
pero el pecho late por el don Supremo.
Damos pasos cortos y abrimos las manos
avanzando lento o a pasos gigantes
bebemos el viento y olemos a triunfo
somos del Creador el perfecto fruto.
Y llega el otoño y el invierno frío
y nos tiene en vilo la loca corriente
quedamos hundidos en valores bajos
olvidamos fácil al Omnipotente.
Gracias mi Supremo! Gracias infinitas
a ti , sólo a ti debemos la vida
el aire, la risa, la piel, la caricia,
el águila, el viento, la arena, la orquídea!
Cristina Stanghellini
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