CANTO A LA POESÍA
Del caluroso verano, raudas y ágiles,
volaron las frescas alas de la poesía,
y en aquel invierno taciturno y frío,
fue el calor y candor del verso,
que me abrigó en noches de hastío.
Puras y diáfanas aquellas rimas,
consolaron a más de un espíritu sediento,
y la vida que es áspera y confusa,
al resplandor de la luna se ilumina.
Poesía con cantos de amor y esperanza,
al compás del viento danzan su ritmo,
y mi amigo el mar, traduce en sus olas
exquisitas, embriagantes canciones
cual añejo vino que el alma deleita.
Y aquel verso sencillo en árida vida,
el velo del alma levanta,
lágrimas y soledad espanta.
¡Bendita sea la palabra hecha poesía!
Autora: Rosa E. Arce/Cibeles
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