LUNA
Y se respira tranquilidad
en un paisaje lleno de frío y estrellas
y se siente que la noche
te platica y te transporta al más allá
donde no hay hambre, ni soledad.
En la oscuridad se explora lo vacío
de tanto y de nada, y la imaginación
dibuja lo que no hay de día.
Y sé que mi mente relajada se queda
y se respira extractos de perfume que se ama,
residuos de pasión que en el aire se aclaran.
Ruinas que se visitan cuando el sol se apaga,
que se platican de su historia pasada.
La dueña de la noche reclama con su circular figura
de todas estas ilusiones, tan sólo una.
Para calmar al que la mira,
para aventurar al que la siga
y en silencio segundo tras segundo.
La luna se pierde en el azul del cielo
y esperando estaré, sólo,
a que llegue el instante que vuelva de nuevo.
TU COMODIDAD
Hoy quiero que duermas
encima de mi pecho,
que el latir de mi corazón
te arrulle.
Quiero
que en toda la noche
no despiertes,
y poder jugar con tu cabello
entre mis dedos.
Quiero sentir lentamente
como tu cuerpo descarga
el cansancio en peso sobre el mío.
Quiero
ofrecerte cada noche
lo poco que tengo
para tu comodidad mi cuerpo.
Autor Juan Farías
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